Queda mucho trabajo…

Desde que emergió la crisis humanitaria en el Cuerno de África, atiendo horrorizada a las noticias de los diferentes medios de comunicación digitales, y no sólo por las imágenes, que están fuera de todo código ético, sino por los comentarios racistas e ignorantes de algunas personas…

Siguiendo la cobertura informativa de la crisis desde los diferentes medios de información, no sólo se refleja la sensibilidad del medio en sí, sino también de sus lectores, gracias a la posibilidad de comentar las noticias. Y realmente, hay comentarios que erizan la piel sólo de leerlos…

Por poner algunos ejemplos, en La Vanguardia (en la noticia sobre la ampliación de la declaración de la hambruna) podemos encontrar comentarios como:

Para cuando? – Para cuando un control obligado de la natalidad, urgente en estos países. Esterilización obligatoria a partir de dos hijos con la certeza de que esos hijos van a tener un futuro y los padres también.”

Hell – Me parece aberrante esta situacion de esos niños¡¡ pero de eso a que ahora sea culpa de los occidentales ya tiene guasa¡¡¡¡ que piden responsabilidades a sus desgobiernos o que no chingen tanto¡¡¡ que los niños son una resposabilidad¡¡¡ yo tengo 40 y llevo toda la vida viendo como utilizan la pena con estos dramas¡¡¡ bastante tengo yo con luchar por sacra a los mios y mis grandes amigos los impuestos¡¡¡ ”

” fuck – era de preveer la culpa siempre del occidental¡¡¡ pero traer al mundo 15 hijos no es culpa nuestra¡¡¡”

O en la noticia de hace unos días, sobre la crisis humanitaria, podíamos leer

” BCNFRED – El problema principal de Africa es que la gente vive para hoy y no piensen en mañana. Vivé en Sur Africa y el gobernero de EEUU ha suministrado tractores, semillas y se ha enseñado a los nativos como plantar, regar y cultivar el maize para 3 años. Al final tienen que poner a lado un 10% del maize para sembrar el año siguiente. Al final de 4º año los nativos han comido todo, los tractores se ha dejando en los campos y se ha vuelto a vivir como siempre. Eso es el problema”

” reparto de culpas – La sequía será en parte culpa nuestra, pero vamos, que los niños se mueran de hambre y que haya guerra es culpa suya. Por favor! que tienen 6 hijos por mujer! Qué son? Animales?? Aquí, tan personas como ellos, si no podemos permitirnos dar una vida correcta a un hijo no lo tenemos. No debemos quitarles parte de su responsabilidad, que es mayor que la nuestra.”

En La Razón, dedican a la crisis humanitaria un escueto artículo que por el momento no ha recibido comentarios (igual, deberíamos estar agradecidos…) y en periódicos como El Mundo, ni tan siquiera es noticia…

Pero no me olvido de los periódicos de izquierdas… En El Periódico, podemos encontrar perlas de los siguientes tamaños:

” Jesus – Victor, 10:05 totalmente de acuerdo, en tu comentario, mandar ayuda solo sirve para enriquecer a los que mandan, la UNICA forma de que se acabe con esto es que las potencias entre a sangre y fuego contra los poderes establecidos allí y se pueda socorrer a la población en primera persona.”

” Mossen – Las verdaderas víctimas del hambre son los niños. No podemos estar toda la vida culpando a las multinacionales del expolio vivido en África y para compensarlo mandar toneladas de comida que sólo sirven para acallar mentes. Es necesaria de una vez por todas una educación con respecto al exceso de población, la religión, el analfabetismo y otros males sociales que son aún peores que el expolio en estos países. Los que realmente mueren son los niños, ellos son los protagonistas del hambre.”

Al menos en Público no acabas despreciando a la raza humana…

Todos estos comentarios se amparan en el anonimato, haciendo gala de ignorancia, incultura, poco altruismo y sin el mínimo atisbo de vergüenza…

NO podemos permitir que esta gente escriba insensateces de este calibre y que nadie les de ni una triste replica, que nadie de los que se le han revuelto las tripas leyendo como confunden pobreza con ignorancia, o como son capaces de acusarles de inconscientes al tener muchos hijos (que son en realidad el único mecanismo de supervivencia, ya que son más manos para el trabajo familiar de subsistencia), que sean capaces de relacionar religión musulmana con insolidaridad y que tengan la tranquilidad de decir que lo que esta pasando no sea culpa de años, decenios y centenares de años de expolio por parte de metropolis europeas, empresas transnacionales sin escrúpulos y gobiernos corruptos!!!

Si desde nuestro país hemos levantado la voz para pedir que no sea la población quien pague el pato de los ladrones internacionales porque acusamos a la población de otros países de los males que les infligen!!!

Informémonos del porque pasa lo que pasa (sobretodo ahora con la crisis de Somalia) y difundamos la información y sobretodo no nos callemos nuestra indignación delante de estos energúmenos sin complejos!!!  Comentad las noticias de los periódicos, no podemos callar!!

“Los más pobres se quedan en Somalia para vivir o morir…”

Somalia es un país que desde 1991, se considera un estado fallido por diferentes organismos internacionales. Es decir, consideran a Somalia  un estado incapaz de controlar parte de su territorio y/o de proveer a la ciudadanía de los servicios básicos esenciales, entre los que destaca el monopolio en el uso legítimo de la fuerza y la garantía de la seguridad e integridad del individuo.

En los estados fallidos aumenta el indice de la violencia y se quiebra el imperio de la ley. El origen de un estado fallido no siempre se encuentra dentro de sus propias fronteras, muchas veces viene de fuera, aunque lo más frecuente es  que haya una combinación de ambas situaciones.

La situación de los estados fallidos sólo salta a los titulares de los medios de comunicación occidentales cuando degeneran en grandes catástrofes (hambrunas, muertes violentas, etc.). Este es el caso del estado somalí, que actualmente se ve afectado por una sequía que dura ya dos años, que ha obligado a su población a huir en busca de ayuda humanitaria.

En el país, los agricultores hace dos años que no pueden cultivar nada y el terreno está seco.  Y  los pastores nómadas no encuentran pastos para sus animales, que mueren de hambre y de sed. Los pozos se están secando, también los ríos. Tienen pocas esperanzas.

La gente en Somalia está viviendo unos momentos muy difíciles, especialmente los niños, las mujeres y los ancianos. Las personas que llegan a los campos de refugiados están malnutridos, enfermos y agotados, muchos no pueden llegar y tienen que ser enterrados por el camino. Pero en medio de tanto dolor, sigue habiendo lugar para la humanidad, hay camioneros que recogen a los a la gente que llena los bordes de la carretera, agotados y sin fuerzas y los llevan hasta los hospitales y los campos de refugiados.

Pero los campos de refugiados estan colapsados, se necesita comida, medicinas y más tiendas para dar refugio a las familias que consiguen llegar. Ayuda ahora que más lo necesitan, pero no te olvides de ellos cuando deje de ser noticia, pues  seguirán  necesitando tu ayuda.

Que contento debe estar Stéphane Hessel…

Y que contentos hemos de estar todos nosotros!!!

Aunque a los políticos no les ha hecho mucha gracia esto de que la ciudadanía indignada decida ocupar SU espacio en la via pública (o sea, de todos) y reclamar SUS derechos!!! Que la ciudadanía decida ejercer SU derecho a manifestarse, a opinar y a criticar!!

Ya esta bien de que paguemos todos los desbarajustes de unos pocos ricos inconscientes que utilizan a los gobiernos como meros títeres que bailan a su son… Sin preocuparse por la gente que caerá por el camino…

Todos debemos unirnos al movimiento y pasar por Plaza Catalunya o Plaza del Sol o todas las otras plazas de nuestras localidades para dar apoyo y mostrar la indignación que vivimos!!! Igual que han hecho las ONG que llevan indignadas y manifestándose desde hace meses!!

ESTE ES UN MOMENTO UNICO!! SAL A LA CALLE Y VÍVELO!!!

La globalización y los infortunios de África Subsahariana

Cuando los europeos comenzaron a internarse en busca de los centros productores de oro y marfil, a partir del siglo XIII, en el África subsahariana, redescubrieron la práctica de la esclavitud, que estaba entonces en desuso en la Europa Católica. Esta práctica, expandida en el África subsahariana desde tiempos pre-islámicos, había experimentado un incremento con el arribo del Islam, al punto de que en el mundo islámico se traficaron, entre los años 865 y 1905 d.C., unos 18 millones de africanos negros. A partir de este “redescubrimiento”, en la segunda mitad del siglo XV, los portugueses comenzaron a comerciar esclavos a través de la costa occidental del continente (llevando primero esclavos blancos y luego bereberes hacia el reino de Ghana).

Pero la institución de la esclavitud alcanzó un cambio de magnitud y de calidad que sería definitivo para toda el África subsahariana a partir de la primera globalización. En efecto, a partir de la conquista del territorio al que se denominó América y la consecuente circunnavegación del planeta, sucedió que el “África negra” se vio afectada por necesidades de puntos del planeta muy distantes de sí. La conquista de América, en primer término, cambió el estatus de la esclavitud, ya que los europeos consideraban que los nativos de aquel continente no eran “humanos en el sentido pleno”. Al comenzar a requerir España, a inicios del siglo XVI, de esclavos africanos para sustituir la mano de obra amerindia en su colonias, la “denegación de la humanidad” fue transferida, de los amerindios, a los esclavos, que desde esa fecha y, hasta 1867, fueron embarcados hacia el Nuevo Mundo en una cifra cercana a los 10 millones.

Pedacitos de continente

El desprecio de los europeos hacia “los salvajes africanos” llevó a que éstos casi no se internaran en el interior del continente hasta mediados del siglo XIX, cuando el tráfico de esclavos ya había disminuido notablemente y las potencias europeas, necesitadas de minerales y materias primas para alimentar su revolución industrial, se fueron repartiendo el continente hasta que, en 1884, la Conferencia de Berlín dividiera África en 48 nuevos estados. Para crear este puzzle no se respetaron las culturas nativas, ni las realidades geopolíticas; pueblos enteros fueron divididos y otros, heterogéneos entre sí y a menudo enemigos ancestrales, fueron juntados, a fin de cumplir con las necesidades del nuevo tiempo histórico europeo.

El caos y desolación en el que que ha venido experimentando el África subsahariana a partir de la “descolonización” iniciada luego de la Segunda Guerra Mundial es sin duda producto de aquella repartición irresponsable, pero también de una irresponsabilidad aún mayor: pretender que sociedades de pastores y cazadores puedan adecuarse a las necesidades dictadas por las culturas europeas, insertándose en la última globalización, esa que ya no necesita de colonias sino que alienta instituciones que favorezcan el desarrollo del cada vez más avasallante capitalismo.

Estados naciones

Los primeros estados-nación de la modernidad fueron los americanos, que alcanzaron esa condición a costa del constante genocidio, por parte de sus pobladores criollos (es decir, de origen europeo), de las poblaciones nativas que no se adaptaban a las exigencias del capitalismo. Incluso entre las élites criollas, este proceso exigió, tanto en la América “sajona” como en la “latina” constantes guerras intestinas y supranacionales.

De los países del África subsahariana se ha exigido el milagro de que completen en un período brevísimo la tarea imposible de conformarse en estados-nación. Carentes de una élite “europea”, como sí ocurriera en América, se han visto en la obligación de conformar estados a partir de sociedades heterogéneas, y de asumir las exigencias de un mundo interconectado que les reclama la conducta de ciudadanos modernos y “globalizados”. Paradójicamente, les toca funcionar en un tiempo histórico que, a nivel global, abomina del genocidio y es así que, en los últimos años, hemos asistido a manifestaciones de horror por parte de países como Estados Unidos, que edificó su riqueza territorial y material a partir del exterminio sistemático de sus nativos, y de países europeos que hicieron su bienestar a partir de la explotación de esclavos y riquezas naturales de África.

Se puede observar así que, más allá del despojo y explotación que Occidente infligiera al África subsahariana durante siglos, cuyo emblema más notorio ha sido el tráfico de esclavos -que no era novedad para el continente-, el mayor mal que le ha causado ha sido uno que parece no tener remedio: haber insertado a culturas de pastores, recolectores y cazadores, de buenas a primeras, en el tiempo histórico, cada vez más exigente, de Occidente.

Fuente: Guía del Mundo, Instituto del Tercer Mundo, Uruguay

La FAO, con los transgénicos: irresponsabilidad con los pueblos

Es grave e irresponsable el intento de FAO de legitimar los transgénicos como solución al hambre y la crisis climática en el tercer mundo, cuya expresión más reciente es la conferencia Biotecnologías agrícolas en los países en desarrollo (Guadalajara, México, 14 de marzo).

Frente a las críticas que van en aumento, los funcionarios de FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) declararon que la biotecnología es más que transgénicos y ellos sólo plantean opciones. Pero los documentos que coordinó la FAO para la conferencia no recogen cuestiones fundamentales sobre biotecnología, como el dominio de las empresas trasnacionales sobre todo el sector. Ignoran también los resultados a la vista del uso de biotecnología agrícola: la contaminación transgénica de las variedades campesinas, el aumento del uso de agrotóxicos de esos cultivos (que empeora el cambio climático) y otros impactos sobre el ambiente y la salud de los consumidores.

Si FAO hubiera querido realizar un proceso de discusión sobre opciones, no podría haber organizado una conferencia sesgada, sin la participación de los actores fundamentales, y desechando las posiciones críticas. Ahora, lo que hace la FAO es condonar la apropiación de las semillas y la cadena alimentaria del planeta que crece por parte de unas pocas trasnacionales de transgénicos, lo cual agravará el hambre y el caos climático.

Uno de los principales organizadores de la conferencia, Shivaji Pandey, por décadas funcionario del Centro Internacional del Investigación Agrícola sobre Maíz y Trigo (CIMMYT) ubicado en Texcoco, México y actualmente presidente del Grupo de Trabajo sobre Biotecnología de la FAO, contestó con una breve y aséptica nota a las preocupaciones que dirigieron a la FAO más de mil 500 organizaciones de 70 países demandando que la FAO debía llamar la atención del gobierno mexicano ante la escalada de contaminación y restablecer la moratoria, por ser centro de origen del maíz. Pandey contestó con su mantra de que la biotecnología incluye muchas tecnologías, que tienen mucho potencial y los transgénicos sí, algunos riesgos, pero que en definitiva era un problema nacional. ¿Cómo puede un funcionario de la FAO considerar el centro de origen del maíz del mundo –siendo además uno de los cuatro principales cereales bases de la alimentación de toda la humanidad– un problema nacional?

No hay en los documentos para la conferencia ninguna mención a la gravísima contaminación transgénica en centros de origen y diversidad como México. Sin embargo, los mismos funcionarios de Cibiogem que en México aprobaron de forma irresposable condonar la contaminación trasgénica pasada y aumentarla para permitir el lucro de las trasnacionales, serán ponentes en la conferencia de la FAO ¡en el tema de bioseguridad! Seguramente no mostrarán las críticas que han recibido de más de 700 científicos contra la aprobación de siembras de maíz transgénico (www.uccsnet.org).

Mientras tanto, afuera, en calles, plazas y centros de Guadalajara y otras partes del mundo, habrá una gran variedad de actividades de la sociedad civil y organizaciones campesinas para denunciar estas falacias y defender, realmente, las alternativas campesinas que necesitamos para enfrentar las crisis. Definitivamente, no incluyen transgénicos.

Silvia Ribeiro – ETC

Multinacionales contra los derechos humanos

DEUTSCHE BANK

Otorgamiento de créditos para proyectos no éticos, negocios especulativos a costa de países altamente endeudados

El Deutsche Bank es uno de los líderes en la prestación de servicios financieros internacionales. Con una planta de más de 98.000 empleados, el mayor banco alemán supera los 12 millones de clientes en más de 70 países del mundo. Casi la mitad de los empleados trabaja fuera de Alemania. La red internacional de filiales comprende a Italia, España, Francia, Bélgica y Polonia. A esto debe agregarse una gran cantidad de sociedades nacionales y extranjeras, incluyendo bancos, empresas de valores y prestadores de servicios financieros.

La banca de inversión y el negocio con clientes corporativos aparecen como áreas de crecimiento. También aquí tienen lugar algunas prácticas cuestionables desde el punto de vista ético. Por ejemplo, en el año 1999, una comisión de Investigación parlamentaria del Senado brasileño acusó al Deutsche Bank de haber logrado ganancias especulativas a través de información interna obtenida en forma ilegal. Según el informe, el banco había efectuado operaciones a plazo ventajosas, sacando así provecho de la crisis monetaria en Brasil, un país fuertemente endeudado (ver “Economía exportadora y financiera”). Respaldado por el seguro Hermes del gobierno federal alemán, el Deutsche Bank otorgó numerosos créditos a países en desarrollo para financiar proyectos riesgosos o éticamente sospechosos. Con esta política, no hizo más que aumentar la gigantesca deuda de dichos países. De este modo, mientras los riesgos y las pérdidas recaen sobre los contribuyentes alemanes, el banco sigue lucrando con los endeudamientos nacionales generalizados, que luego obligan a realizar severos recortes en los presupuestos sociales y educativos. En 1996, el Deutsche Bank contribuyó a financiar la explotación de una mina de cobre y de oro en Papua Occidental (Indonesia). Durante la respectiva gestión se registraron graves violaciones a los derechos humanos y una masiva destrucción del ecosistema. No sólo el maltrato estuvo a la orden del día, sino que además las tropas militares de Indonesia expulsaron por la fuerza a los pobladores locales. En relación con esos hechos, hay por lo menos 16 casos fatales documentados.

Aparentemente existe un nuevo proyecto para extraer oro en la península griega de Halkidiki. El costo de este proyecto asciende a 270 millones de euros; y el mayor inversionista, con un aporte de 185 millones, es el Deutsche Bank. La técnica que se utilizaría sería la misma que en febrero de 2000 provocó la catástrofe de Baia Mare (Rumania), eliminando todo vestigio de vida en el Theiss, el segundo río en importancia en Hungría (ver “Dresdner Bank”) Para extraer una tonelada de oro, hay que emplear 50 toneladas de cianuro de sodio, un compuesto altamente tóxico. Detrás de un dique de 100 metros de altura quedarían depositadas miles de toneladas de residuos contaminantes. Al tratarse de una zona sísmica, esto amenaza con convertirse en una catástrofe ambiental. Por esa razón, los habitantes del pueblo de Olympiada resisten a través de protestas, bloqueos y recursos jurídicos. Como respuesta obtienen durísimas medidas represivas. De acuerdo con el informe de los propios vecinos, sobre una población de 500 personas hay 120 con causas penales, el alcalde Nikos Mitsiou podría ser condenado a 12 años de reclusión, y en el pueblo ya rige el estado de sitio.

(FUENTE: Klaus Werner y Hans Weis: El Libro Negro de las Marcas, Editorial Debate, 2004)

África, depósito de basura atómica

Somalia es uno de los numerosos países subdesarrollados que desde los años ochenta recibió innumerables cargamentos de residuos nucleares y otros desechos tóxicos de los países desarrollados y los almacenó a lo largo de la costa. Los somalíes informan ahora que el 40% de su población padece cáncer.

Se contaron, entre otros, uranio, cadmio, plomo y mercurio. Naturalmente, no faltaron las reprimendas para los culpables, sin nombrarlos expresamente: se trataba de una violación de los convenios internacionales sobre la exportación de semejantes desechos a Somalia, y era éticamente cuestionable que pudieran establecerse semejantes convenios con un país sacudido por la guerra civil. La indignación del UNEP (United Nations Environment Programme), el Programa de la ONU para la protección del medioambiente, parecía justificada. Pero el interrogante se mantiene abierto: si desde los años ochenta se han dado esos casos, ¿por qué no ha tomado el UNEP medidas más enérgicas antes?

Las Naciones Unidas no se manifestaron hasta después del escándalo del barco sirio “Zenobia”, que en 1988 transportaba unas 20.000 toneladas de residuos nucleares y durante meses estuvo buscando un puerto para poder descargarlas.

En 1989 la ONU convocó la Convención de Basilea para el control de las rutas de los residuos nucleares. Los ecologistas protestaron: según ellos, el control de las rutas de la basura atómica no significaba impedir su embarque para el Tercer Mundo. Así ocurrió por primera vez en 1995, cuando a la Convención de Basilea se le añadió un apéndice por el que a los Estados miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, más conocida por sus siglas inglesas OECD, se les prohibía exportar residuos tóxicos a los Estados que no pertenecían a la OECD. Pero esta oposición chocó con la oposición de los EE. UU. Washington se negó a firmar el artículo adicional de la Convención de Basilea. Por lo que respecta a otros productores de residuos, buscaron rodeos para deshacerse de su basura nuclear. La empresa ODM de Lugano incluso señalaba en Internet los mejores sitios para el almacenamiento de desechos nucleares. Se prefirió la Somalia sacudida por la guerra civil. Parece que Giorgio Comerio, director de la empresa ODM, ofreció a un tal Ali Mali un millón de dólares para depositar estos residuos en el nordeste de Somalia.

Ilaria Alpi y Miran Hrovatin, dos periodistas italianos, intentaron averiguar algo más de tales negocios. El 18 de marzo de 1994 llegaron a la ciudad somalí de Bosasso, entrevistaron a un funcionario local y el 20 de marzo de ese mismo año, tan sólo unas horas antes de que pudieran enviar telefónicamente su informe a la RAI , fueron asesinados en plena calle en Mogadiscio por un comando asesino.

Occidente gana miles de millones

Parecen estar implicados en este tipo de comercio altos intereses. Massimo Scalia, el presidente de una comisión de investigación del Parlamento italiano, dijo a la agencia Inter Press Service que Italia gana en el comercio de los residuos atómicos siete mil millones de dólares. Tan sólo en el año 2001 se embarcaron para África 600.000 toneladas de desechos nucleares. Somalia no era el único destino. También estaban previstos Zaire, Malawi, Eritrea, Argelia y Mozambique.

Los negocios con la basura nuclear continuaron a gran escala. Desde Somalia llegaron indicios de que el depósito de residuos nucleares de Obbia estaba custodiado por “soldados extranjeros” y no por la milicia somalí. Según una fuente fiable, los franceses y los norteamericanos dieron ya luz verde en los años ochenta para la construcción de un almacén de residuos nucleares en esta región. También el señor de la guerra somalí, general Morgan, que opera en el sur de Somalia, afirma que varios representantes extranjeros lo habían visitado en Nairobi para comprar su autorización para el depósito de residuos nucleares, lo cual rechazó, como ha dicho.

El silencio de la UNEP

Pero los representantes del lobby nuclear siguieron presionando. Según algunas afirmaciones, ellos fueron los que impidieron el rápido fin de las conversaciones de paz entre los partidos de la guerra civil somalí. Según algunas investigaciones la UNEP depende de los medios financieros que proporcionan cada dos años los Estados miembros, por eso sería demasiado arriesgado enfrentarse abiertamente a los países industriales que son sus principales financiadores. Es difícil cuestionar esta afirmación.

El informe del UNEP se ocupa detalladamente de diversos aspectos de los efectos, especialmente de los residuos lavados en tierra, en los manglares de la costa, los arrecifes de corales, la pesca y el agua subterránea. En cambio, los daños sufridos ya por los seres humanos, algunos ya muertos, apenas se mencionan. Por lo demás, los autores se quejan de que no les fue posible investigar la situación in situ. Indirectamente, ésta es también la justificación para las inocuas conclusiones del Informe UNEP, que, prácticamente, sólo se ocupan de los daños al medioambiente y la repercusión del calentamiento del clima sobre la diversidad biológica de Somalia. Pero ¿qué va a pasar con las personas, que son las víctimas de una actividad comercial sin escrúpulos, orientada exclusivamente por el beneficio? De eso nada dice el in forme UNEP. Nada se dice en absoluto de una condena de los instigadores que, sin el menor escrúpulo, sacrifican a seres humanos y están empleados en convertir hoy un país, y mañana tal vez todo un continente, en un depósito de residuos radioactivos. ¿Pero qué se va a hacer si el precio por almacenar los residuos tóxicos cuesta 250 dólares la tonelada en Europa, mientras que en África sólo hay que pagar 2,5 dólares por la misma cantidad?

Fuente: Vladislav Marjanovic