Una imagen vale más que mil palabras

 

Una vez más, Gervasio Sanchéz nos invita a visitar una de sus exposiciones fotográficas.

Esta vez se trata de una exposición antológica  que se inaugura el martes 6 de marzo a las 19,30 en Tabacalera.

 

 

La exposición está formada por más de 150 imágenes y media docena de videos con los que se recorre la vida profesional de Gervasio Sánchez desde hace más de 25 años.

Podréis contemplar un compendio de sus fotografias tomadas en los diferentes conflictos de América Latina durante los años ochenta, de los Balcanes durante la década de los noventa y de África. También algunas fotografias de sus proyectos más importantes Vidas Minadas y Desaparecidos.

Os invitamos a ver la realidad que Gervasio desvela con sus fotos y también a que  sigais su blog donde hace altavoz de las atrocidades que se viven en los países en conflicto que visita.

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La FAO, con los transgénicos: irresponsabilidad con los pueblos

Es grave e irresponsable el intento de FAO de legitimar los transgénicos como solución al hambre y la crisis climática en el tercer mundo, cuya expresión más reciente es la conferencia Biotecnologías agrícolas en los países en desarrollo (Guadalajara, México, 14 de marzo).

Frente a las críticas que van en aumento, los funcionarios de FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) declararon que la biotecnología es más que transgénicos y ellos sólo plantean opciones. Pero los documentos que coordinó la FAO para la conferencia no recogen cuestiones fundamentales sobre biotecnología, como el dominio de las empresas trasnacionales sobre todo el sector. Ignoran también los resultados a la vista del uso de biotecnología agrícola: la contaminación transgénica de las variedades campesinas, el aumento del uso de agrotóxicos de esos cultivos (que empeora el cambio climático) y otros impactos sobre el ambiente y la salud de los consumidores.

Si FAO hubiera querido realizar un proceso de discusión sobre opciones, no podría haber organizado una conferencia sesgada, sin la participación de los actores fundamentales, y desechando las posiciones críticas. Ahora, lo que hace la FAO es condonar la apropiación de las semillas y la cadena alimentaria del planeta que crece por parte de unas pocas trasnacionales de transgénicos, lo cual agravará el hambre y el caos climático.

Uno de los principales organizadores de la conferencia, Shivaji Pandey, por décadas funcionario del Centro Internacional del Investigación Agrícola sobre Maíz y Trigo (CIMMYT) ubicado en Texcoco, México y actualmente presidente del Grupo de Trabajo sobre Biotecnología de la FAO, contestó con una breve y aséptica nota a las preocupaciones que dirigieron a la FAO más de mil 500 organizaciones de 70 países demandando que la FAO debía llamar la atención del gobierno mexicano ante la escalada de contaminación y restablecer la moratoria, por ser centro de origen del maíz. Pandey contestó con su mantra de que la biotecnología incluye muchas tecnologías, que tienen mucho potencial y los transgénicos sí, algunos riesgos, pero que en definitiva era un problema nacional. ¿Cómo puede un funcionario de la FAO considerar el centro de origen del maíz del mundo –siendo además uno de los cuatro principales cereales bases de la alimentación de toda la humanidad– un problema nacional?

No hay en los documentos para la conferencia ninguna mención a la gravísima contaminación transgénica en centros de origen y diversidad como México. Sin embargo, los mismos funcionarios de Cibiogem que en México aprobaron de forma irresposable condonar la contaminación trasgénica pasada y aumentarla para permitir el lucro de las trasnacionales, serán ponentes en la conferencia de la FAO ¡en el tema de bioseguridad! Seguramente no mostrarán las críticas que han recibido de más de 700 científicos contra la aprobación de siembras de maíz transgénico (www.uccsnet.org).

Mientras tanto, afuera, en calles, plazas y centros de Guadalajara y otras partes del mundo, habrá una gran variedad de actividades de la sociedad civil y organizaciones campesinas para denunciar estas falacias y defender, realmente, las alternativas campesinas que necesitamos para enfrentar las crisis. Definitivamente, no incluyen transgénicos.

Silvia Ribeiro – ETC

Curiosidades: el matrimonio en África

A pesar de la mezcla de religiones cristiana y musulmana en África, en la mayor parte del continente se celebran los matrimonios según la manera tradicional de cada grupo étnico. Cada pueblo tiene sus costumbres, y éstas están sufriendo cambios a un ritmo vertiginoso.

El matrimonio en África no debe verse únicamente como la unión individual amorosa entre dos personas, sino como una unión o refuerzo entre clanes o linajes. En muchas de las tradiciones se sigue conservando la dote, que la familia del novio deberá entregar a la familia de la novia en forma de dinero o bienes. Antiguamente, las familias solían concertar los matrimonios desde que los novios eran niños; hoy en día lo más común es que los novios y novias elijan a su cónyuge.

Es curioso como antiguamente, en el oeste africano, solían darse matrimonios entre dos mujeres. La unión convertía a una mujer de familia rica y poderosa en la pareja social de una mujer humilde, quien conseguía una seguridad económica y social ayudando a la primera en todo tipo de tareas, labores y responsabilidades familiares. La novia rica escogía a un amante masculino para la novia humilde, que sería el encargado de darles hijos, si bien no podría exigir ningún derecho sobre ellos. El hombre así también ganaba la oportunidad de procrear aunque no fuera capaz de mantener una familia. Este tipo de uniones todavía pueden encontrarse en África, si bien de forma cada vez más escasa.

La poligamia continúa siendo una práctica habitual en muchas sociedades africanas: con ella, el hombre que sea económicamente fuerte gana una gran mano de obra. Generalmente cuanto más rico sea el hombre más mujeres puede permitirse mantener, por lo que se convierte en un símbolo de prestigio social. A través de ello, las familias de las novias ganan estatus social y bienes (por la dote). De hecho, cuantas más mujeres y prestigio tenga el hombre, más prestigio ganarán también las otras esposas, y el trabajo quedará repartido entre más personas, de modo que muchas esposas ven de forma positiva que su marido pretenda enlazarse con nuevas mujeres. En muchas sociedades, además, tras cada parto la mujer ha de pasar entre uno y dos años de abstinencia, por lo que también representa una ventaja a la hora de tener descendencia.

Sin embargo, en ocasiones la poligamia es causa de celos y competitividad entre las mujeres, que chantajean al marido o ponen en contra de él a sus hermanos. Para poder mantener la convivencia, cada mujer tiene su propia casa donde vive con sus hijos, y eso enfría mucho la relación entre el marido y sus esposas e hijos. Además, las esposas jóvenes a menudo reciben peor trato que la primera esposa o las más veteranas.